Marketing ÉTICO?

Las prácticas de negocios son el blanco de críticas debido a que las situaciones comerciales suelen plantear dilemas éticos y controversiales, como es el caso de si es aceptable el marketing dirigido a niños. En otra nota voy a ahondar sobre esto último.

El marketing ético no es (o no debería ser) una estrategia sino una filosofía relacionada con los valores de las marcas, ocupándose del retorno de la inversión con una perspectiva moral y relacionada a las exigencias cambiantes de los consumidores.

 

El punto de partida de un marketing ético es atender tanto los propios intereses como los intereses de la gente. Lograr un equilibrio entre estos tres elementos: las personas, el planeta y las ganancias. Por eso, el desafío radica en encontrar soluciones innovadoras partiendo de estos elementos como la columna vertebral de la que parten todas las actividades de nuestra marca. 

 

Existen algunas entidades que se han propuesto definir los estándares de comportamiento esperados de los especialistas del área mientras ejercen su profesión en términos de equidad, inclusión y transparencia, tal como plantea el código de conducta de la American Marketing Association.

La responsabilidad comienza desde adentro

Lo que hacen las marcas internamente también habla de una responsabilidad social CORPORATIVA. Desde contar con políticas de puertas abiertas, ejercer la empatía con los clientes, pagar mejor a sus empleados y desarrollar buenas relaciones con los proveedores. Estas empresas son las que gastan un menor porcentaje en actividades de marketing y, sin embargo, obtienen mayores ganancias. ¿Por qué? Sus clientes y proveedores son quienes se encargan de realizar la mayor parte del marketing… A este tipo de marcas o compañías se las suele llamar “compañías afectuosas” y responden al paradigma de este tipo de marketing: crear valor para todas las partes que participan

Por otro lado, es cada vez más frecuente que los consumidores exijan información sobre los antecedentes de responsabilidad social y ambiental de las compañías a la hora de decidir sobre la compra (incluso también trabajar o invertir). Comunicar y ejercer la responsabilidad es un gran desafío que implica mostrar una conducta adecuada en los ámbitos legal, ético y social. Al mismo tiempo, cuanto más comprometida está una marca con la sostenibilidad, mayor es el número de dilemas que surgen, pero también es mayor la posibilidad de convertirse en una marca amada. En contraposición, si quisieramos entender la verdadera moral de una marca, basta con investigar la cadena de procesos de los productos/servicios que ofrece.

No olvidemos, que el consumidor se está volviendo cada vez mas consciente de su rol activo al elegir consumir ciertas marcas en lugar de otras y las implicancias de sus elecciones.

En mi Master Class de tendencias, hablamos mucho sobre cómo las empresas han comenzado a hacer visible la trazabilidad de sus productos en diferentes rubros (indumentaria, alimentos, etc), y te enseño varias formas para que vos también puedas mostrarle a tus consumidores la cadena de procesos de tu emprendimiento, y comunicar la ética y diferencial de tu marca. También ahondamos sobre el consumo como un reflejo identitario y la necesidad emergente de los consumidores de ser parte del cambio.

 

Próximamente estoy por habilitar una nueva fecha con cupo reducido para poder hacerlo lo más personalizado posible, asique si te querés sumar podés anotarte a la lista de espera acá.